¡Lo sabemos! Ante la emoción de los maratones, tendemos a ser muy ambiciosos y a pensar que podemos apuntarnos a todos los bombardeos sea cual sea nuestra condición física. Ante estos brotes de motivación exacerbada, lo mejor, es no tomar decisiones precipitadas y planificar nuestro calendario de maratones con los pies en la Tierra.

Para ello, debemos definir metas y objetivos alcanzables, eso eso, tener clara nuestra meta y dividir este largo camino en fases y, estas, en pequeños objetivos. Nos encanta poner como ejemplo “el día de la carrera”. Nuestra meta es estar en forma para el gran día. Sin embargo, lo que cuenta son todas las carreras de entrenamiento que nos han llevado hasta allí y que nos han hecho crecer por el camino.

Los grandes deportistas sueñan con crecer en cada tramo y para conseguir sus retos, antes deben definir los pasos a seguir. Ya sabes, las metas realistas son más fáciles de lograr.

 

Metas y objetivos alcanzables en running

 

EL PRIMER PASO PARA MEJORAR TUS MARCAS ES DEFINIR TU CALENDARIO

Señalar en tu calendario las competiciones a las que acudirás a lo largo del año, te ayudará a trazar un plan de entrenamiento y a identificar tus objetivos bien de carrera, de tiempos o de competición. Por ejemplo, unas carreras servirán de entrenamiento para enfrentarte a las más exigentes y, en cambio, otras serán perfectas para batir tu marca personal.

Definir metas y objetivos realistas te permitirá mejorar tus tiempos (sin lesionarte en el intento). Quédate con esta frase: “en lo que se refiere a tiempos de carrera, debemos basarnos en la realidad más que en nuestro deseo”.

Tu estado físico (real), capacidades, dedicación y plan de entrenamientos son los aliados que te ayudarán a definir tus objetivos alcanzables y evitar decepciones.

 

Planifica tu calendario y mejora tus tiempos de running

 

QUE NADA TE FRENE, Y MENOS LA DECEPCIÓN

A veces, cuando falla nuestra previsión, también lo hacen nuestros tiempos y nos sentimos decepcionados. ¡Acabemos con este remordimiento! Superar una maratón nunca es un fracaso, sino un paso más hacia el crecimiento.

Todos lo hemos sentido alguna vez, la sensación de que hemos fallado tras una carrera y que nos hace pensar qué ha podido pasarnos para no batir nuestro récord.

 ¿Será por la rutina de entrenamiento? ¿El clima nos ha jugado una mala pasada? ¿Nuestra alimentación e hidratación han sido insuficientes?

Nuestro mayor consejo es que no te castigues, y el segundo, mucho más sencillo que eso: fija unos objetivos alcanzables y mejora tu planificación con estos sencillos trucos.

 

Planifica tus metas para cada maratón #running

 

CÓMO DEFINIR TUS METAS Y OBJETIVOS (REALISTAS) EN 4 PASOS:

      • Define qué quieres conseguir: ¿Quieres batir tu propia marca? ¿Quieres recorrer una nueva distancia? ¿Quieres apuntarte a una nueva competición? Define tu reto, tu distancia, tus competiciones, tus tiempos. Recuerda que la meta es un largo camino separado por varios objetivos. Hace falta trazar la línea completa para dar con los objetivos necesarios para hacerla realidad. ¿Tienes claro cuáles son? Escríbelos y pégalos donde puedas verlos.

 

      • Sé realista: nadie mejor que tú conoce tus tiempos, tu cuerpo, tus capacidades. No te menosprecies, pero tampoco te sobrecargues. Delimita objetivos precisos que te reten, pero que estén siempre dentro de tus intervalos de resistencia física y potencia muscular. Por ejemplo, si hace poco que corres, un objetivo retador sería acabar una carrera de 5K; con un poco más de experiencias podrías proponerte aumentar la distancia de competición a 10K o reducir tu marca a menos de 40 minutos o entrenar para lograr presentarte a un maratón completo. Ten en cuenta que tendrás que comprometerte a realizarlo, por eso, cuanto más realistas sean tus objetivos, mejor.

 

      • Valora tu plan de entrenamiento (con sinceridad). Contesta a dos simples preguntas ¿crees que tienes un plan adecuado? ¿Has cumplido con dicho plan? Si alguna de estas cuestiones tiene una respuesta negativa, algo tiene que cambiar. Piensa por qué crees que tu plan no es adecuado: es muy exigente/muy flojo, lleva demasiado tiempo/es demasiado rápido… Adapta tu plan a tus necesidades y así podrás cumplirlo sin que te pese.

 

      • Delimita tus objetivos respecto a tus marcas anteriores (tiempo y distancia): Sé prudente. Si hace un mes conseguiste 10K en 40 minutos, es poco realista tratar de reducir 10 minutos a esta marca a un mes de distancia. El cuerpo necesita un tiempo para adaptarse y asimilar los entrenamientos para evitar lesiones. Por eso, la metodología más utilizada en atletas de fondo y amateurs es planificar sus entrenamientos poco a poco, aumentando la carga de todas las capacidades físicas. Así, según se van alcanzando los objetivos, aumenta la intensidad y llegamos al final con una carga de volumen baja y una intensidad alta.

 

Fijar objetivos realistas es esencial para mantener bien cargada nuestra motivación y así esforzarnos por ser mejores corredores. En definidas cuentas, las metas deben ser lo suficientemente difíciles como para esforzarnos, pero, no tan difíciles como para que sean imposibles. ¡Cuéntanos cuáles son las tuyas en los comentarios!