La natación es un deporte que puede practicar la mayoría de las personas sin importar su edad y condición física. El motivo está en que las articulaciones sufren un bajo impacto, en especial tobillos y rodillas, es por ello que hay nadadores que superan los 100 años de edad y pueden seguir practicando este deporte. Los beneficios de la natación son innumerables. A continuación, mencionamos algunos:

 

Protege las articulaciones

Al ser un deporte con bajo nivel de impacto, protege las articulaciones de estrés y tensión.  Es por ello que se recomienda practicar actividades acuáticas para dolencias como la artritis, ya que incluso al saltar en la piscina, se cae con menos fuerza debido a la flotabilidad.

 

Quema calorías

La natación quema muchas calorías, entre 500 y 650 calorías por hora dependiendo de la intensidad con la que se nade. Se estima que nadar quema aproximadamente un 11% menos de calorías que correr y tan sólo un 3% que montar en bicicleta.

 

Mejora la capacidad cardiorrespiratoria

En un estudio realizado a hombres y mujeres de hábitos sedentarios de mediana edad con un entrenamiento de natación durante 12 semanas, el volumen sistólico (la cantidad de sangre que bombea el corazón al cuerpo con cada latido) mejoró hasta un 18% y el consumo máximo de oxígeno hasta un 10%.

 

Es buena alternativa en caso de lesiones

Cuando los deportistas se lesionan, especialmente en las extremidades inferiores, se les recomienda nadar para mantener su condición física. Esto se debe a que la resistencia al agua permite que los músculos trabajen duro sin sufrir el impacto que ocasionaría un entrenamiento en tierra.

 

Construye masa muscular

En un estudio realizado a hombres que completaron un programa de natación durante ocho semanas, se observó un aumento de un 23% en el tríceps.  Nadar, además, tonifica y mejora la resistencia.

 

Refresca durante el calor del verano

Ya sea en la playa o en la piscina, nadar es la opción perfecta para los días calurosos de verano. Los movimientos son suaves y rítmicos, es muy relajante y con las altas temperaturas es una actividad idónea para ponerse en forma sin peligro de sufrir un golpe de calor.

 

Recomendaciones:

  • Si sufres alguna anomalía ósea o enfermedad, primero consulta con tu médico para estar seguro de qué tipo de ejercicios te vienen mejor.
  • Si te has planteado empezar a nadar, pero no sabes por dónde empezar, averigua si en tu ciudad existe algún club de natación. Empezar con unas clases de natación te puede ayudar como punto de partida y a experimentar los beneficios de este deporte y darte unas pautas para poder seguir tu entrenamiento solo en un futuro.
  • Por último, decir que para obtener los beneficios ya mencionados es necesario ser constante.

 

Autor: @Noah and point